-¿Te das cuenta?
One more final: I need you.
-¿Te das cuenta?
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¿Podemos descansar ahora?
Se me ha desgarrado el corazón al encontrar esto.
Cuánto me puedo parecer a ella...
''Y así fue como la princesa que no supo mantener su promesa recuperó a su esposo sin perder en ningún momento la esperanza de encontrarlo. Y con el tiempo su pelo volvió a ser rojo... (...) un cuento que empezaba con un hola, y terminaba con un adiós.''
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Ayer Anna, hoy Elise, mañana Jean.
Siempre me decían de pequeña que era una niña con mucha imaginación. Con demasiada. A veces, mis fantasías me hacían mentirosa. O se tornaban tan verosímiles que ahora, cuando pienso en cosas de mi niñez, me cuesta discernir si pasaron en realidad o fueron simplemente otro de mis inventos.
Desde entonces, creo que he cambiado bien poco.
Me encanta montarme castillos en el aire. Es más, mi único afán por escribir, por invertar cosas, por elaborar esa tan nombrada historia que intento tejer para escribir un libro... es porque no puedo asimilar la amplitud de posibilidades ni la responsabilidad de una decisión.
Cada día, aunque no la manifieste por escrito, esa historia corre por mis venas.
A veces miro mis vivencias, recuerdo cosas, y sólo veo puzzles que se hacen, y se deshacen. Me pregunto constantemente un 'Y si...', por muy claro que tenga ahora que escogí el camino correcto. O que elegí lo que quería. O que era una determinación necesaria (y no contingente, como realmente es). Algo tan sencillo como decir la palabra adecuada. O la incorrecta.
Pero ¿adecuada, incorrecta... con respecto a qué?
¿Acaso alguna de las posibles vidas que podría llevar y no llevo son mejores, o peores, que ésta? ¿Cómo se puede conocer algo que nunca a existido?
¿Soy yo la verdadera, o sólo una de las posibilidades, dentro de las que cabían esperar de mi existencia?
Aunque eso realmente no me tortura. No me angustian un millón de Noelias paralelas que eligieron las cosas que yo rechazé, o que dijeron no cuando yo espeté un sí. Aunque estaría curioso conocer a la Noelia de ciencias de la salud, sinceramente. O a la que siguió en el conservatorio. O a la que no pudo olvidar a un hombre.
Lo que si me asusta es que llegue el momento.
El momento de darme cuenta de que no necesito más cuentos. De ver que es inútil pensar las consecuencias, porque pienso asumirlas todas. El instante de sonreir, cerrar los ojos, y respirar profundamente. Porque todos los caminos son los correctos. Porque todas las decisiones son absurdas.
El día en que queden obsoletas todas mis historias, porque sólo reste una historia por trazar.
La mía.
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Rotten Beer.
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Cheese
No soy mujer de escritura últimamente.
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Lemon
[-Tú decías que era como una pulga. En un instante dado estaba aquí, y de pronto, de un salto, en cualquier otra parte, a kilómetros de distancia. ¡No es extraño que jamás pudieses educarme!
-Pero tú me educaste a mí- le aseguró él-. Si no hubiese sido porque ibas a tirarme del cabello y me hacías contemplar el mundo y me ayudabas a entenderlo, ¿qué sería hoy? un pedante con antiparras... a pesar de toda mi cultura. Pero por suerte tuve la sensatez de pedirte que te casaras conmigo, y por fortuna cometiste la locura de aceptarme, y la inteligencia de convertirme en algo aceptable. Después de treinta y siete años de educación tuya, soy casi un ser humano.
-Pero yo sigo siendo una pulga. Y sin embargo lo intenté. Me esforcé. No sé si te diste cuenta de ello, Robert; siempre estaba de puntillas, siempre me esforzaba por llegar a la altura en que te encontrabas con tu trabajo, tu pensamiento y tus lecturas. Puesta de puntillas, tratando de llegar, de alcanzarte ahí arriba. ¡Cielos, qué fatigoso era eso! ¡Qué interminable serie de esfuerzos! Y todos ellos completamente inútiles. Porque yo no era más que una pulga tonta que saltaba de un lado a otro entre la gente, las flores, los gatos y los perros. Tu tipo de mundo intelectual era un lugar al cual yo jamás podía llegar, y menos aún encontrar una puerta de entrada.]
Te quiero muchísimo.
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No puedo haberte encontrado así. No me lo creo.
¿De verdad, esto es? ¿La respuesta a mi constante vacío?
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-No busques culpables.
-¿Y se puede saber qué pasó?
-La vida.
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Buttered Popcorn
la idea de pensar que soy capaz de sobrevivir solo.
Zarpé en un barco con la idea de ahogarme,
de hundirme en las aguas repletas de heridas.
Para mí, será suficiente
si no me callo delante del viento;
contigo una noche fría en una oscura
habitación de noche, iluminados por la nocturnidad.
Antes de que yo me vaya, ¿escribirá alguien,
aunque sea una frase, sobre todo lo que sentí?
¿Fue acaso un fallo demasiado
grande el aprender a amar?
ofrecer todo mi ser sin pedir nada a cambio.
Para mí, será suficiente
si no me asusto delante del viento;
contigo una noche fría en una oscura
habitación de noche, iluminados por la nocturnidad.
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Lemon
Me parece impresionante no haber sido capaz de escribir nada desde aquella mañana de rabia.
¡Con la de cosas nuevas que me rodean estos días!
Quizás demasiado que contar. Y yo sigo siendo la mujer plana biológicamente incapaz de alterarse de algún modo ante tanto acontecimiento y cambio. Vivo al día, como siempre.
Queda aún mucho por delante, y sería estúpido poner ya nombre a las cosas que me gustan y apellidos a las que no. Me sentiría prejuzgando.
Tengo ganas ya de conocer a mis profesores y corretear a mis anchas por mi facultad. De ver si en realidad lo mío es tan vocación como creo que es.
Mañana la presentación a las 11. Y son las 3 de la mañana, pero sé que aunque me acueste no podré dormir.
Ladrillo le llamo a mi colchón, cariñosamente.
Te juzgarán sólo por tus errores
(¿tú lo harás conmigo?)
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Red Apple '
Dolor. Dolor. Dolor intenso. Dolor. Dolor punzante. Dolor. Dolor.
No hay tregua.
Odio ser un semi dios, y estar supeditada a la existencia del otro semi, que vive tan apacible mientras yo sufro.Total aversión a todos estos atributos que nadie puso con mi consentimiento. Me da asco estar anclada a la realidad de esta forma. Por eso entiendo que todos los grandes filósofos fuesen varones.
¿Cómo podría yo pensar en utopías, si el carmesí de la sangre me recuerda siempre el componente cruel e injusto de la vida?
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02
Buenas días, tardes o noches:
Mi cordial saludo a los presentes, y un aplauso a los ausentes. Escribo esta carta con motivo de no haberlo. No hay ni razones ni excusas. Ni vencedores, ni vencidos. Sólo una serie de catastróficas desdichas que han esparcido mis vísceras por todos lados, ensuciando mi ropa, mi piso, y mi esperanza.
Y es que me han asesinado. Sin ni siquiera darme a tiempo a prepararme mejor entierro que estas palabras.
Empecemos por el principio del final.
Todo comenzó cuando unos estúpidos me vendieron una cama defectuosa. Me dijeron que al módico precio de mi voluntad, yo sería capaz todos los días de soñar con libertad, cualquier cosa que se me antojase. Que en ellos podría hacer todo lo que me apeteciese. Viviría aventuras descabelladas, y vería mundos maravillosos. No necesitaron muchos argumentos más para convencerme. Yo era joven, y pensaba aún que el cielo y la vida eran azules.
Así que la compré. Y me vendí.
Y aunque al principio era guay toda la historia esa de soñar, el somier no duró más de un par de semanas. La almohada se volvió dura como la piedra. Y el colchón arenas movedizas. Descubrí que sin voluntad, sólo podía soñar lo que otros ya habían soñado. Y peor aún, que ni siquiera había sueños que tener. Que todos los caminos estaban escritos. No por un destino, sino por los Señores de la Inmoviliaria. Podías elegir entre el 'amplio' (suficientemente amplio como para que la gente que no era dada a abrir los ojos creyese que en realidad la cama se la había regalado, y no había pagado nada por ella) abanico que ellos te ofrecían. Pero si querías algo más, nunca lo conseguirías. Porque lo especial, la libertad de hacer lo que de verdad quisieras, ya no la tenías.
La habías vendido.
Con el tiempo, otro catálogo llegó a mi casa. Me ofrecían una lámpara. Alardeaban que con ella podría iluminar mi piso cuando cayese la noche. Podría ver muchas más cosas de las que había visto hasta ahora. Una lámpara ya no era un mueble rudimentario como la cama que me habían vendido hace meses: era progreso, ciencia. Y al mismo tiempo, era también una luz que guiaría mis pasos si no sabía por donde ir. Que no tendría que temer más la oscuridad: era Dios. Y el precio a pagar, mínimo, ¡baratísimo! Mi inteligencia.
Así que la compré, y me vendí.
Al principio estaba bien eso de la comodidad. No tener que tambalearme entre la oscuridad, y llegar a los sitios a base de golpes, sino fácilmente presionando un botón, por arte de magia, por arte de 'otros'. Pero pronto descubrí que era lámpara nunca se apagaba. Que fuese de día o de noche, vertía su luz cegadora sobre mí. Que en el momento en que dejé entrar la luz en mi vida, perdí mis tinieblas de hombre. Que los Señores de la Inmoviliaria lo harían todo por mí, me lo darían todo masticado. Pero yo ya no podría masticar por mí misma nunca más. Podía creer en una cosa, o en la otra, pero en el fondo, las dos eran lo mismo. Las dos caras de una moneda. Las dos caras de la misma cosa.
Y así, sin voluntad ni inteligencia, empecé a ser más un muñeco que una mujer.
[No me encuentro tan inspirada como anoche. Así que ya continuaré esta carta a nadie, cuando convenga. Y todo el que se acerque sabrá porque morí, y quién me mato.]
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Pear
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Sweetcorn
''Si este es el precio que debo de pagar por haberlo amado, no hay nada en toda mi vida que me haya salido más barato.''
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Bitter sweet
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Strawberry
-Claro. Cientos de veces. Bueno, muchas veces.
-¿Con miembros del Partido?
-Sí, siempre con miembros del Partido.
-¿Con miembros del Partido del Interior?
-No, con esos cerdos no. Pero muchos lo harían si pudieran. No son tan sagrados como pretenden.
Su corazón dio un salto. Lo había hecho muchas veces. Todo lo que oliera a corrupción le llenaba de unaesperanza salvaje. (...)
-Sí, perfectamente.
-Odio la pureza, odio la bondad. No quiero que exista ninguna virtud en ninguna parte. Quiero que todo el mundo esté corrompido hasta los huesos.
-Pues bien, debo irte bien, cariño. Estoy corrompida hasta los huesos.
-¿Te gusta hacer esto? No quiero decir simplemente yo, me refiero a la cosa en sí.
-Lo adoro.
Esto era sobre todas las cosas lo que quería oír. No simplemente el amor por una persona sino el instinto animal, el simple indiferenciado deseo. (...)
Su abrazo había sido una batalla, el clímax una victoria.
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Óscar
Mi amiga Marina es una de esas princesas sin castillo que vagabundean por la vida, aturdidas por la bajada repentina de su lecho de algodones a la realidad más deplorable.
Más que una mujer, es una muñeca rota. Cree firmemente que no vale para nada, y no se equivoca. Aún teniendo los ojos tan claros, lo ve todo muy oscuro. Vive como quiere, y no quiere lo que vive. Siente que lo sabe, y no sabe lo que quiere.
No sabe estar sola, pero aún entre los brazos más cálidos, ella siempre siente frío. Quiere a sus amigos, y sin querer les hace daño. Huye desesperada del hoy buscando refugiarse en un mañana, y en el fondo lo que más desea es que ese mañana nunca llegue. Todo en esta vida le da miedo, y no se atreve a no vivirla.
Es una muñeca rota, o contradición en sí misma.
Los borbotones de sangre sobresalen de las tiritas que pega ignorante sobre su corazón para curar sus heridas. Nunca ha querido dejar a otra persona que la sane, y ella no puede. Porque sabe que nadie puede.
Porque la vida es así, salvaje y sin riendas.
Yo odio a Marina. La detesto desde lo más profundo de mi alma. Y si algún día por fin nos vemos a la cara, se lo haré saber.
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Marina
Cuando se sube a su corcel, no hay quien lo baje, hasta que no llega a donde quiere. Sabe lo que piensa, y no piensa lo que dice. Es un hombre de grandes palabras, que a menudo infla tanto que le explotan en las manos. Pero eso nunca le importa.
Cree que con una sonrisa todo se arregla, y no se equivoca. Piensa que puede darme un beso y que a mí no me importe. No sabe que el mundo se mueve porque me mira, y que yo no le miro, porque me muero. Me pide lo que no tengo, y logra que se lo dé.
Pero él, sin dejar de sonreir, dice en silencio que esa es su virtud.
No quiere trepar por mi cabello porque teme hacerme daño. Sabe que es el camino más rápido, pero siempre lo rehusa. Prefiere llorar sangre a verme triste; dejarse la piel entre las hostiles piedras y la intrincada escalada, a que yo sufra.
Pienso que lo sencillo, sencillamente, no le va, desde el día en que se enamoró de mí.
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Cold Pineapple
Delirio Nº12
Me gustaría saber si realmente, todos esos personajes, son sólo invenciones de los autores, o si realmente se inspiraron en alguien para hacerlos.
Porque si de verdad existió una Julia... me encantaría ser ella. Una Nadia. Una Lulú.
Igual este deseo responde sólo a mis ansias de egocéntica. Pero supongo que a ellas (de ser reales) les resultaría bonito descubrir como un gran hombre captó su esencia para la posteridad. Curioso, poder conocerse a ellas mismas de nuevo desde otro punto de vista.
Sí, me encantaría.
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Ella ya sabía que era un hombre extraordinario. Desde el principio. Con sólo las primeras palabras que cruzaron, ¡fíjate!
Y aunque han pasado los años, lo sigue pensando. ¿Sabes?
Ella lo encontraba tan único, tan distinto. Él era un mundo aparte dentro del mundo aparente. Imposible de encasillar en ningún sitio, sólo posible colgarle el cartel de 'Demasiado especial'.
Muchas veces creyó ella que era la única persona que le veía así, pues todos los que le rodeaban no podían apreciar su cegadora luz. Bah, pero eso era porque no le conocían, era obvio.
Así, ella comenzó a sentirse partícipe de lo especial de él, porque era la única que podía asomarse a su interior tranquilamente. Porque era la única que verdaderamente le entendía. Simplemente esa idea ya le hacía sonreír. Pensar, por un momento, que ella pudiese suponer que era este sentimiento recíproco, le proporcionaba un goze cósmico. Que quede este dato como mera explicación para intentar alcanzar el grado de felicidad que le daba tenerle al lado.
Para ser más exactos, su pupila. Así es como ella se sentía. Y como es (en la actualidad) conocido de todos, nada podría reportarle más placer, pues debe su existencia al contínuo aprendizaje y no hay nada que ame más que el saber, en sí mismo. Le encantaba divagar junto a él, o simplemente escucharle, aunque lo que dijese fuera absolutamente banal, para ella siempre, TODO, trascendía. Poder oír sus canciones era todo un privilegio. Leer sus libros, una maravilla. Creo que ni yo, que tan bien la conozco a ella, podría explicar con palabras el sentimiento que la movía en esos días. Es que... era especial. Un sentimiento especial, como él. No era amor, ni era amistad. Tampoco devoción o admiración... ¿Quizás un poco de todo, mezclado? No sé... Y ¡carajo! ella se ríe cada vez que le insinúo ahora que podría ser cariño familiar. Pero bueno, tampoco es para hacerle mucho caso.
La cosa es que tras tres años, sentidos por ella como uña y carne (de él aún no hay dato conocido al respecto), las circunstancias crearon dos jaulas separadas para albergar a nuestros jóvenes pajarillos. No se me ocurre otro símil, estoy espesa, será la edad: Aunque permanecían en la misma habitación (la separación no había sido radical), ya no podían estar juntos, sólo piárse de vez en cuando, porque por supuesto, ya cada uno tenía que atender los asuntos propios de su jaula. En la que ya no estaban juntos. El uno del otro. Pero sí con muchos unos y muchos otros. Es por esto que quizás, nuestra petirroja, ella, no cayó en una profunda tristeza. Pero sí se resintió al ver que mientras ella gorgojeaba para él, él píaba para otros, que no eran ella.
Pero misteriosamente, y sin comerlo ni beberlo, ¡Ale! Él volvió a ser de ella. No es su sentido estricto, sino en lo referente a la atención. Presumible sonrisa en la cara de ella, aunque lo que escuchaba ahora al oírle hablar, no le gustaba. Ya no era ella la que escarvaba en su mente. Directamente, él le regalaba sus vísceras (que no le eran agradables, creo que basta la metáfora. Pero bueno, entre eso y la nada, mejor era eso.
Aunque si hubiese sabido que desencadenaría tal cantidad de nada por una estupidez...
No quiero contártelo, perdóname. Pero ella llora mucho por dentro cuando piensa en esto. Porque afirma estar casi segura de que son los únicos pensamientos cuerdos que le quedan. Pero a su vez, los ve los más descabellados, porque...
No se atrevió a preguntar lo que tanto ansiaba saber. Y recordar que esa simple tontería, una pregunta no hecha, podría haberle ahorrado su demencia posterior, tantas noches de tristeza... haberle perdido... Ay, no sigo. Hasta a mí me entra la cogoja. Pues es como si lo hubiese vivido en carnes.
Tras mucho sufrir y gritar en silencio, ella tomó una determinación. Nunca le iba a volver a negar a él la mano; cuando él la necesitase, allí iba a estar siempre. Como la perra fiel a su amo. Un simple silbido, un gesto, y ella acudiría. Pero mientras tanto, iba a estar tan lejos de él como su roto ¿corazón? Igual no es apropiado... alma, sí, se lo permitiese. Para no sufrir, para no entorpecer. Y en esos tiempos, también para no ser entorpecida... pues acudir a la llamada... le salió muy caro un par de veces. Señor, si es que lo que no le pase a esta niña....
Por eso es que sigue, desde el principio, siendo la perrita faldera que acude al regazo del amo cuando éste la necesita.
Pero ya él la necesita muy pocas veces. Cada vez menos.
Fue algo progresivo. Ya lo hemos dicho antes. Pero sí, cada vez a más. ¿O sería más apropiado decir a menos?
Qué importa ya que sea lo apropiado o no. Ella está loca, es un hecho.
Y... ¿sabes? No creo que podría soportar más noches en las que ella viene y me cuenta sus sueños. En los que él por fin se comporta como ella lo hubiese esperado. O en los que ella hace lo que de verdad le pide el corazón. O en los que él se lo rompe.
Al final me podrá la tristeza, ya verás. Sólo espero mantenerme cuerda, y poder tirar de ella, para que así puedas seguir adelante, Noelia.
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Lemon
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Capítulo 32. No separes nuestras manos entrelazadas...
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Me parece algo irónico, que de todos los días que llevo intentando una actualización, elija hoy.Que de todas las cosas que han pasado durante todo este tiempo, que tantas ganas he tenido de contar expresar,para aliviar mi doloroso sentir o para manifestar júbilo desmedido, tenga que ser esto lo que voy a poner.
Cuando piensas que todo está yendo bien.
Y la vida tiene maneras curiosas de ayudarte cuando
Piensas que todo te explota en la cara.
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Root mango
Say goodbye, as we dance with the devil tonigh.
mucho menos podría serlo de alguien.
No deberías temer
cuando estrangulo tu sexo,
no pienso darte hijos ni anillos ni promesas.
Toda la tierra que tengo la llevo en los zapatos.
Mi casa es este cuerpo que parece una mujer,
no necesito más paredes y adentro tengo
mucho espacio:
ese desierto negro que tanto te asusta.
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Caramel
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Chocolate
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Crushed Pineapple
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